El Congreso Nacional del Kurdistán (KNK, por sus siglas original) difundió este fin de semana una declaración en la que demanda a la comunidad internacional que “condene el atentado” en el que murieron las periodistas Hêro Bahadin y Gulistan Tara, en Suleimaniya (Bashur, Kurdistán iraquí), y “exija responsabilidades al gobierno turco por sus acciones contra periodistas y civiles en la región”.
“Hay que dar prioridad a la seguridad de las periodistas y proteger su derecho a informar libremente”, manifestaron desde el KNK.
Las periodistas fueron asesinadas por el ataque de un drone. En el atentado también resultaron heridos otros seis periodistas, entre ellos el director de la productora audiovisual Chatr, Rêbin Bekir.
En su declaración, el KNK denunció que “este ataque forma parte de una inquietante pauta de violencia selectiva contra periodistas en la región, ya que Turquía ha empleado cada vez más ataques con aviones no tripulados para eliminar a personas que considera ‘enemigos’, en particular los asociados con el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK)”.
“La periodista y escritora Nagihan Akarsel fue asesinada frente a su domicilio en Suleimaniya en octubre de 2022. Isam Abdullah, corresponsal de la agencia de noticias ANHA, murió en noviembre de 2022 en una oleada de ataques aéreos turcos en Dêrik -recordaron en el KNK-. En 2023, un vehículo de Jin TV fue bombardeado por un dron turco en el norte de Siria. El conductor, Necmeddîn Feysel Hec Sînan, resultó muerto, mientras que la corresponsal Delîla Egîd sufrió heridas graves. Su brazo izquierdo quedó destrozado y tuvo que ser amputado en una operación de urgencia. En julio de 2024, Murad Mîrza Ibrahim, empleado de la emisora de radio yazidí Çira FM, murió a consecuencia de un ataque con dron en la región de Shengal, en el noroeste de Irak. El periodista Medya Hasan Kemal, de Çira TV, y el empleado Xelef Xidir, resultaron heridos en el ataque”.
Luego del ataque turco, las principales organizaciones de todo Kurdistán repudiaron el accionar de Turquía que opera militarmente en Bashur con el apoyo del Partido Democrático de Kurdistán (PDK), controlado por el clan Barzani y que administra la región semi-autónoma de Bashur.
FUENTE: ANF / Edición: Kurdistán América Latina